La evolución tecnológica de la limpieza

La evolución tecnológica de la limpieza

La evolución tecnológica de la limpieza

La limpieza está asociada, en todos los sentidos, con el mantenimiento de la salud. Su importancia se reveló desde el momento en que fue necesaria para reducir la tasa de infección y la mortalidad. Los procedimientos de desinfección se insertaron en hospitales y quirófanos y, a partir de esto, el entendimiento de que el proceso de limpieza contribuye al bienestar y la salud humana se ha vuelto extremadamente importante y reconocido. Y a partir de este reconocimiento es que comenzó a practicarse en todos los ambientes.

La sociedad moderna se caracteriza por la coexistencia de un gran número de personas en espacios concentrados, como los de las ciudades, y es posible gracias a la higiene y la salud, proporcionadas por la calidad de la limpieza. Surgen problemas relacionados con este tema y, en consecuencia, se necesitan iniciativas para crear e innovar y, junto con el advenimiento de los conocimientos sobre las prácticas de higiene, se desarrollan día a día nuevas tecnologías en productos y equipos de limpieza.

La tecnología aplicada a la limpieza profesional no se trata solo de la automatización de máquinas y aspiradoras que realizan las tareas por sí mismas, o de equipos y productos de vanguardia. Sino también a todos aquellos factores que pueden contribuir al desarrollo y evolución de este sector. Como, por ejemplo, podemos mencionar la aplicación y mejora de la comunicación a través de nuestros teléfonos inteligentes, sistemas que ayudan a administrar empleados y controlar el inventario.

Estas herramientas que ahora están en la palma de nuestra mano nos brindan numerosas ventajas, como tener acceso a fichas técnicas de productos de limpieza, videos de uso de máquinas, investigar diferentes equipos para mejorar las técnicas de limpieza. También a optimizar el ambiente de trabajo al hacer que los horarios de cronogramas de servicios estén disponibles para todos los empleados, listas de verificación fáciles de completar y procedimientos operativos estándar, que vinculan la teoría con la práctica laboral.

Cabe señalar que el uso de la tecnología en el sector de la limpieza, junto con una mayor capacitación de los profesionales, a pesar del hecho de que la automatización también tiene la intención de reducir la fuerza laboral, requerirá empleados calificados para operar estos equipos.

De esta manera, el uso de una máquina requiere habilidades que incluyen no solo su uso operativo, sino también sus conceptos, sus ajustes y regulación, el reconocimiento de fallas, el uso de técnicas adecuadas de limpieza y/o desinfección, con el objetivo no solo de mejorar la relación costo-eficiencia-beneficio del trabajo realizado, sino principalmente, enfocarse en el desarrollo, la participación y la percepción de su equipo para realizar, con la facilidad e interactividad necesarias, una asistencia humanizada y con resolución y calidad.

Las presiones para nuevas actuaciones, por un lado, amenazan la estabilidad y el conocimiento adquirido, por el otro, ha sido la gran oportunidad para el cambio, con la modernización, la evolución del rendimiento, la madurez crítica, la creación de nuevos paradigmas, los valores de preservación, la calidad de compromiso y la autonomía profesional. La capacitación y el desarrollo de los trabajadores son importantes para mantenerlos en constante perfeccionamiento y satisfechos con el desarrollo de sus funciones.

Antes, la capacitación se consideraba solo como una forma de adecuar a la persona a su trabajo; hoy, se convirtió en una forma de mejorar su rendimiento. Actualmente, se considera un medio para desarrollar competencias en los trabajadores para ser más productivos, creativos e innovadores a fin de contribuir al cumplimiento y al logro de los objetivos organizacionales.

Y la tecnología aporta cada vez más calidad y eficiencia a la práctica de este sector. La lista de beneficios de la automatización es extensa, como el ahorro de agua y productos químicos; el uso correcto de productos químicos para un área determinada; la optimización del tiempo; salud y seguridad del trabajador; la ergonomía; y, especialmente, aumenta la calidad y la eficiencia de las tareas.

Hoy en día, se considera que las organizaciones tienen una dimensión técnica (equipos y procesos) y una dimensión social (individuos), donde la tecnología puede verse como uno de los recursos esenciales para una operación comercial exitosa. Estos aspectos, aunque presentan una mayor complejidad de gestión, también brindan una gran oportunidad: enfatizar la importancia y el alcance de nuestro sector, especialmente para la promoción de la salud pública.

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